Escribo y luego borro. Hago con las letras lo que no puedo hacer con la vida...

viernes, 11 de febrero de 2011

Recopilación de cuentos de Julio Coártazar

Del libro "Historias de Cronopios y de famas" me gustaría compartir unos cuantos cuentos cortos.


Tía en dificultades 
             ¿Por qué tendremos una tía tan temerosa de caerse de espaldas?  Hace años que la familia lucha para curarla de su obsesión, pero ha llegado la hora de confesar nuestro fracaso.  Por más que hagamos, tía tiene miedo de caerse de espaldas; y su inocente manía nos afecta a todos, empezando por mi padre, que fraternalmente la acompaña a cualquier parte y va mirando el piso para que tía pueda caminar sin preocupaciones, mientras mi madre se esmera en barrer el patio varias veces al día, mis hermanas recogen las pelotas de tenis con que se divierten inocentemente en la terraza y mis primos borran toda huella imputable a los perros, gatos, tortugas y gallinas que proliferan en casa.  Pero no sirve de nada, tía sólo se resuelve a cruzar las habitaciones después de un largo titubeo, interminables observaciones oculares y palabras destempladas a todo chico que ande por ahí en ese momento.  Después se pone en marcha, apoyando primero un pie y moviéndolo como un boxeador en el cajón de resina, después el otro, trasladando el cuerpo en un desplazamiento que en nuestra infancia nos parecía majestuoso, y tardando varios minutos para ir de una puerta a otra.  Es algo horrible. 


            Varias veces la familia ha procurado que mi tía explicara con alguna coherencia su temor a caerse de espaldas.  En una ocasión fue recibida con un silencio que se hubiera podido cortar con guadaña; pero una noche, después de un vasito de hesperidina, tía condescendió a insinuar que si se caía de espaldas no podría volver a levantarse.  A la elemental observación de que treinta y dos miembros de la familia estaban dispuestos a acudir en su auxilio, respondió con una mirada lánguida y dos palabras: «Lo mismo».  Días después mi hermano el mayor me llamó por la noche a la cocina y me mostró una cucaracha caída de espaldas debajo de la pileta.  Sin decirnos nada asistimos a su vana y larga lucha por enderezarse, mientras otras cucarachas, venciendo la intimidación de la luz, circulaban por el piso y pasaban rozando a la que yacía en posición decúbito dorsal.  Nos fuimos a la cama con una marcada melancolía, y por una razón u otra nadie volvió a interrogar a tía; nos limitamos a aliviar en lo posible su miedo, acompañarla a todas partes, darle el brazo y comprarle cantidad de zapatos con suelas antideslizantes y otros dispositivos estabilizadores.  La vida siguió así, y no era peor que otras vidas.

Acefalía

A un señor le cortaron la cabeza, pero como después estalló una huelga y no pudieron enterrarlo, este señor tuvo que seguir viviendo sin cabeza y arreglárselas bien o mal.

En seguida notó que cuatro de los cinco sentidos se le habían ido con la cabeza. Dotado solamente de tacto, pero lleno de buena voluntad, el señor se sentó en un banco de la plaza Lavalle y tocaba las hojas de los árboles una por una, tratando de distinguirlas y nombrarlas. Así, al cabo de varios días pudo tener la certeza de que había juntado sobre sus rodillas una hoja de eucalipto, una de plátano, uno de magnolia foscata y una piedrita verde.

Cuando el señor advirtió que esto último era una piedra verde, pasó un par de días muy perplejo. Piedra era correcto y posible, pero no verde. Para probar imaginó que la piedra era roja, y en el mismo momento sintió como una profunda repulsión, un rechazo de esa mentira flagrante, de una piedra roja absolutamente falsa, ya que la piedra era por completo verde y en forma de disco, muy dulce al tacto.

Cuando se dio cuenta de que además la piedra era dulce, el señor pasó cierto tiempo atacado de gran sorpresa. Después optó por la alegría, lo que siempre es preferible, pues se veía que, a semejanza de ciertos insectos que regeneran sus partes cortadas, era capaz de sentir diversamente. Estimulado por el hecho abandonó el banco de la plaza y bajó por la calle Libertad hasta la avenida de Mayo, donde como es sabido proliferan las frituras originadas en los restaurantes españoles. Enterado de ese detalle que le restituía un nuevo sentido, el señor se encaminó vagamente hacia el este o hacia el oeste, pues de eso no estaba seguro, y anduvo infatigable, esperando de un momento a otro oír alguna cosa, ya que el oído era lo único que le faltaba. En efecto, veía un cielo pálido como de amanecer, tocaba sus propias manos con dedos húmedos y uñas que se hincaban en la piel, olía como a sudor y en la boca tenía gusto a metal y a coñac. Sólo le faltaba oír, y justamente entonces oyó, y fue como un recuerdo, porque lo que oía era otra vez las palabras del capellán de la cárcel, palabras de consuelo y esperanza muy hermosas en sí, lástima que con cierto aire de usadas, de dichas muchas veces, de gastadas a fuerza de sonar y sonar.

Historia verídica.

A un señor se le caen al suelo los anteojos, que hacen un ruido terrible al chocar con las baldosas. El señor se agacha afligidísimo porque los cristales de anteojos cuestan muy caro, pero descubre con asombro que por milagro no se le han roto.
Ahora este señor se siente profundamente agradecido, y comprende que lo ocurrido vale por una advertencia amistosa, de modo que se encamina a una casa de óptica y adquiere en seguida un estuche de cuero almohadillado doble protección, a fin de curarse en salud. Una hora más tarde se le cae el estuche, y al agacharse sin mayor inquietud descubre que los anteojos se han hecho polvo. A este señor le lleva un rato comprender que los designios de la Providencia son inescrutables, y que en realidad el milagro ha ocurrido ahora.

Historía.
Un cronopio pequeñito buscaba la llave de la puerta de la calle en la mesa de luz, la mesa de luz en el dormitorio, el dormitorio en la casa, la casa en la calle. Aquí se detenía el cronopio, pues para salir a la calle precisaba la llave de la puerta.

Flor y Cronopio.
Un cronopio encuentra una flor solitaria en medio de los campos. Primero la va a arrancar, pero piensa que es una crueldad inútil y se pone de rodillas a su lado y juega alegremente con la flor, a saber: le acaricia los pétalos, la sopla para que baile, zumba como una abeja, huele su perfume, y finalmente se acuesta debajo de la flor y se duerme envuelto en una gran paz.
La flor piensa: «Es como una flor».

domingo, 23 de enero de 2011

Los justos y los buenos



Los Justos y los Buenos: Más Héroes Reales
Por Bill Bonner


Es una tarea pequeña e ingrata plantar un árbol. El roble, por ejemplo, usualmente crece tan lento que quien lo planta rara vez vive para verlo en su graciosa madurez. Aún así, la gente planta árboles.
Jean Giono nos cuenta la historia de un hombre quien, por ninguna otra razón que las propias, comenzó a plantar robles en el sur de Francia.

“Hace unos cuarenta años, efectué una larga travesía a pié sobre alturas montañosas desconocidas para los turistas en la zona donde los Alpes se fusionan con la región de Provenza. Todo aquello era tierra  estéril y yerma en el momento en que me embarqué en este largo trayecto por aquellas regiones desconocidas. Nada crecía allí más que lavanda silvestre.”

Había pocos árboles y aún menos hombres en esta tierra desolada. Pero un pastor solitario tuvo una idea. Empezó cargando consigo un costal de bellotas y una pesada barra de hierro. Mientras cuidaba su rebaño, perforaba la tierra con su bastón de hierro y enterraba una bellota. Hizo esto por décadas. No había programa de reforestación, ni apoyos del gobierno, ni comisionados de parques, ni botánicos, ni impuestos, ni cuotas. Tan sólo un pastor solitario de 55 años.

El señor Giono lo conoció antes de la Primera Guerra Mundial. Su nombre era Elzeard Bouffier. Sólo tenía la compañía de sus ovejas y de su perro. Nunca había estudiado Ciencias Ambientales, quizá nunca asistió a la escuela. Pero pudo apreciar que la tierra había cambiado desde su juventud. La región era rica en pasto y árboles, animales y seres humanos. Podías decir esto porque quienquiera que hubiese vivido allí había dejado sus casas de piedra en las laderas. Aparentemente habían sobre-pastado esos pastizales y abusado de la tierra. Aún peor, habían deforestado los bosques que alguna vez habían crecido allí. De los robles torcidos que alguna vez proporcionaron la sombra y el abrigo que mantiene la humedad cerca del suelo, sólo unos cuantos permanecieron.

Bouffier no requirió del permiso de nadie. No puso ninguna petición en referéndum o en boleta alguna. No arengó a ningún ciudadano ni habló en ninguna junta comunal. Hasta donde sabemos, su nombre no apareció en registro alguno –sólo hasta después de su muerte. Pero llevó a cabo el trabajo que se había propuesto… sin paga, ni agradecimientos ni aviso alguno.

Plantó miles de robles, muchos de los cuales murieron al principio. Pero gradualmente, más y más árboles echaron raíces. Cada uno de ellos brindó más sombra, más humedad y un lugar más hospitalario para que otra clase de vida echara raíces. Los animales regresaron y luego los cazadores y luego los guardias forestales.

“En 1933 [Bouffier] recibió la visita de un guardia forestal quien lo notificó de una orden en contra de las fogatas al aire libre, por miedo a causar daño al crecimiento de este bosque natural”, escribió Giono. “Fue la primera vez -el hombre le comentó inocentemente- que él había escuchado de un bosque que creciera por sus propios medios. Por aquella época Bouffier se disponía a plantar hayas en un sitio a unos doce kilómetros de distancia de su choza. Para evitar desplazarse de ida y vuelta –puesto que el hombre tendría unos setenta y cinco años- planeó construir una cabaña de piedras justo en la plantación. El siguiente año lo hizo”.

El renacer del ‘bosque natural’ era un milagro para todos. En 1935 una delegación gubernamental vino a examinarlo. No sabían qué pensar. Simplemente lo colocaron bajo protección gubernamental.
Para esas fechas los robles medían entre 20 y 25 pies de altura. Las colinas estaban cubiertas por ellos. Y el viejo seguía trabajando, plantando su bosque sigiloso.

“Recuerdo cómo se veía esta tierra en 1913”, escribió Giono. “Un desierto pacífico, el trabajo constante, el aire vigoroso de la montaña, la frugalidad y, sobre todo, la serenidad de espíritu, habían regalado a este hombre una salud digna de admiración. Era un atleta de Dios. Me pregunté cuántos acres más el hombre cubriría de árboles.”

Hacia 1945, otra guerra había pasado. Bouffier tenía 87 años de edad y aún seguía sembrando. Él había pasado la segunda guerra como había pasado la primera. Mientras millones de hombres armados trataron de mejorar el mundo matándose unos a otros, este buen pastor continuó enriqueciendo su mundo. Y en este proceso mejoró el nuestro.

recuperado enero 2011 de: http://www.ricardosalinas.com/blog/blogmaster.aspx?GUID=168E27CA-4536-40EB-B75A-7B1F7389DB0C&lang=es&cat=&

miércoles, 12 de enero de 2011

Más de 100 mentiras



Tenemos memoria, aunque la mayoría tiene memoria de convenienc
ia.
 Tenemos amigos, ángeles con quienes compartir y que nos salvan de muchas.

Tenemos los trenes, ojala fueran como los que hay en europa!

La risa, lo que todo mundo puede tener gratis y debe practicar más a menudo.

 Los bares, oh! Amigos bares!

Tenemos la duda y la fe, el futuro es incierto, genera duda.

 Sumo y sigo,

Tenemos moteles, garitos, alteres.

Tenemos urgencias, seamos intensos pero pacientes.

 Amores que matan, y te hacen revivir más fuerte que antes!

Tenemos silencio, hay que saberlo administrar!

Tabaco, porque después de un buen taco…

 Razones, siempre las hay! Sólo falta relacionarnos más con ellas.

Tenemos Venecia, tenemos Manhattan,

tenemos cenizas de revoluciones. Y las cosas siguen igual...

Tenemos zapatos, orgullo,

presente, A disfrutarlo!

tenemos costumbres, pudores, jadeos,

tenemos la boca, tenemos los dientes,

saliva, cinismo, locura, deseo.

Tenemos el sexo y el rock y la droga,

los pies en el barrio, y el grito en el cielo,

tenemos Quintero, León y Quiroga,

y un bisnes pendiente con Pedro Botero.


Más de cien palabras, más de cien motivos
para no cortarse de un tajo las venas,
más de cien pupilas donde vernos vivos,
más de cien mentiras que valen la pena.


Tenemos un as escondido en la manga, porque siempre es importante. el plan B!

Tenemos nostalgia, piedad, insolencia,

monjas de Fellini, curas de Berlanga,

veneno, resaca, perfume, violencia. Equilibrio…

Tenemos un techo con libros y besos, Qué bello que junte esas dos pasiones.

Tenemos el morbo, los celos, la sangre,

tenemos la niebla metida en los huesos,

tenemos el lujo de no tener hambre. Y esperando que cuando se tenga sea para comerse al mundo.

Tenemos talones de Aquiles sin fondos,

ropa de domingo, ninguna bandera,

nubes de verano, guerras de Macondo,

setas en noviembre, fiebre de primavera.

Glorietas, revistas, zaguanes, pistolas,

que importa, lo siento, hasta siempre, te quiero, <3

hinchas del atleti, gángsters de Coppola,

verónica y cuarto de Curro Romero.


Tenemos el mal de la melancolía, para inventar canciones y crear historias…

La sed y la rabia, el ruido y las nueces,

tenemos el agua y, dos veces al día,

el santo milagro del pan y los peces.

Tenemos lolitas, tenemos donjuanes; ¿Dirección, porfavor =)?

Lennon y McCartney, Gardel y LePera;

tenemos horóscopos, Biblias, Coranes,

ramblas en la luna, vírgenes de cera.

Tenemos naufragios soñados en playas

de islotes sin nombre ni ley ni rutina,

tenemos heridas, tenemos medallas,

laureles de gloria, coronas de espinas.


Tenemos caprichos, muñecas hinchables,

ángeles caídos, cómo mis niñas!: Ariz, Ale, Katy, Pilar

barquitos de vela,

pobres exquisitos, ricos miserables,

ratoncitos Pérez, dolores de muelas. Cómo aquella piedrita en el zapato! =S

Tenemos proyectos que se marchitaron, y que nos han hecho crecer!

crímenes perfectos que no cometimos, No te quedes con 
ganas de nada!

retratos de novias que nos olvidaron, porque muchos de nuestros problemas se llaman exnovios y porque un “nunca más” nunca sucede y un “para siempre” siempre termina.

Y un alma en oferta que nunca vendimos. “Al que le da pena vender difícilmente triunfa”

Tenemos poetas, colgados, canallas,

Quijotes y Sanchos, Babel y Sodoma,

abuelos que siempre ganaban batallas,

caminos que nunca llevaban a Roma. Qué bonita canción! =)

Joaquin Sabina

domingo, 12 de diciembre de 2010

Un hombre de verdad

Alekséi Maresyev


Mi padre siempre feliz contándonos historias de libros, personajes o hechos, hace algunos años me platicó acerca del héroe soviético Alekséi Maresyev, su historia había sido narrada en forma de novela, de manera estupenda, por Boris Polevoi, en su libro “Un Hombre de Verdad”.

Me contó que lo leyó cuando era apenas un estudiante de menos de 20 años, de Economía Agrícola, el ejemplo de Maresyev marcó la vida de todos los que leyeron esa historia. Incluso un compañero de él, entrañable, le puso de nombre a su hijo “Alexei”.

La desgracia era que había perdido el libro en alguna de las cuantas mudanzas que tuvimos. Lo buscó en infinidad de librerías, por todo México. En Internet logró encontrarlo en Argentina, pero a un costo demasiado alto. Siguió buscando hasta que lo encontró, alguien de Chihuahua lo puso a la venta en Mercado Libre a un precio ofensivamente bajo, lo hemos vuelto a tener en nuestra biblioteca y por supuesto, en cuanto llegó mi Papá lo leyó con ansiedad y nos volvió a platicar de Alekséi. 

Sintió interés por encontrar sobre la vida real de Maresyev, los lugares de los combates, los aviones que piloteaba, encontró imágenes, en fin quiso contar con dos posibles lectores, mi hermano y yo… Pero yo creo que deben leerlo muchos más, así que ahí les va un resumen de esta emocionante y motivadora historia.

Además la novela fue la base de la última ópera de Sergei Prokofiev, la historia de un hombre real y de una película publicada en 1948.


Alekséi Maresyev
Alekséi Maresyev, piloto aviador, héroe de la URSS, combatió en la Segunda Guerra Mundial. Entre otras, estuvo en la gran batalla de Stalingrado. Se enfrentó a la poderosa fuerza aérea alemana, su audacia y la avanzada tecnología de la aviación nazi, provocó que lo derribaran, el 4 de abril de 1942, en Demyansk, lugar situado en la región de Nóvgorod (oeste de Rusia), el avión de Alekséi fue abatido por los nazis durante una operación de cobertura de bombarderos.

El piloto, gravemente herido, cayó en el territorio ocupado por el enemigo. Según Maresyev, se salvó gracias al “deseo de regresar con los suyos, de sobrevivir”.  Cayó en un solitario paraje nevado, donde sobrevivió al ataque de un enorme oso y a otras muchas penurias, pero no salió ileso, perdió 


En un paraje como este cayo el piloto aviador Alekséi Maresyev

ambas piernas, desde abajo de las rodillas, amputadas ante la inminente gangrena que le provocaría el hecho de que se las había quebrado al caer y también se le habían congelado. Se arrastró por la nieve durante 18 días, sólo, herido y sin alimentos, hasta llegar a territorio controlado por los rusos.

Alekséi siempre quiso ser piloto, pero debido a que en su niñez padeció malaria y dolores articulares, no pudo ingresar en el Instituto de Aviación de Moscú.

Nació el 20 de mayo de 1916, en una ciudad cercana a Stalingrado (hoy Volvogrado) llamada Kamishin. Fue de una familia humilde, huérfano de padre desde los tres años. Para ir a la escuela tenía que caminar ocho kilómetros y a pesar de ello logró cursar ocho grados. Egresado de una escuela de oficios, trabajó como tornero. 

 La Unión Comunista de la Juventud (llamada El Komsomol) le mandó al Lejano Oriente para que participara en la construcción de la ciudad de Komsomolsk del Amur. En principio no quería ir, pero un médico le recomendó que fuera, afirmando que el clima de la región podría ser beneficioso para su salud. El joven decidió aprovechar la ocasión porque no había perdido la esperanza de convertirse en piloto.



IL-2 Sturmovik (Avión de Ataque que piloteaba Maresyev)

Cuando abrieron un club aéreo en Komsomolsk del Amur, empezó a frecuentarlo. En 1937 inició el servicio militar en el destacamento de los pilotos guardafronteras. Al finalizar el servicio militar, el joven comenzó los estudios en la Escuela de Aviación. Cuando empezó la guerra Maresyev trabajaba como piloto instructor.


En 1940, se graduó de Bataysk Escuela Militar de Aviación. Comenzó sus vuelos como piloto de combate en agosto de 1941. Había derribado cuatro aviones alemanes en marzo de 1942, hasta el día que lo derribaron.

Desesperado por volver a su carrera de piloto de caza, con las piernas amputadas se sometió a un duro ejercicio para dominar las prótesis especiales que le hicieron, durante cerca de un año, volvió a volar en junio de 1943 y en julio ya estaba derribando tres aviones de combate alemanes FW-190
en el llamado ‘Arco de Kursk’

El técnico de aviones Piotr Pívkin recuerda cómo Maresyev llegó a su unidad militar: “En junio del 43 llegaron rumores extraños a la segunda escuadrilla: ‘Va a llegarles a ustedes un aviador sin piernas’. No sabíamos qué pensar. ¿Cómo es posible? ¿Un piloto sin piernas? Pero de hecho, al cabo de un par de días, cerca del aeródromo, se detuvo un camión del cual salieron dos tenientes: Petrov y Maresyev.

El futuro héroe tenía un aspecto extraño por aquel entonces. Iba contoneándose y apoyándose en un bastón. Llevaba puesta una guerrera con la Orden de la Bandera Roja, un pantalón marrón rayado con agujeros en las rodillas (producto de las prótesis) y unos zapatos de becerro civiles.

El comandante del regimiento de Maresyev (GvIAP 63, en el Frente de Briansk) no le permitía realizar vuelos en combate. El piloto sufría por la inactividad forzosa. El jefe de la escuadrilla, Chislov, decidió ayudarle y lo llevó como pareja para un vuelo en combate. Después de unos cuantos combates aéreos exitosos realizados en pareja con Chislov, el comandante cambió su opinión sobre Maresyev. Alekséi justificó las esperanzas puestas en él: el 20 de julio de 1943, durante un combate aéreo contra fuerzas enemigas más numerosas, salvó la vida a dos pilotos soviéticos y derribó los tres aviones nazis FW-190. La fama de Alekséi Maresyev se extendió por todo el frente. Los corresponsales empezaron a frecuentar el regimiento. Un mes después le otorgaron el título de Héroe de la Unión Soviética.


La 5FN empleado por Maresyev

En total, realizó 86 vuelos de combate y derribó 11 aviones de combate alemanes. Fue galardonado con la Estrella de Oro de Héroe de la Unión Soviética (24 de agosto de 1943), la más alta condecoración militar de la URSS. En 1944, Maresyev se unió al Partido Comunista y dos años más tarde se retiró del ejército. Su último vuelo oficial al retirarse de la Fuerza Aérea  fue al frente de una formación de U-2. Regresó al sector educativo ocupando el cargo de inspector-piloto de la Oficina de las Universidades de la Fuerza Aérea.

En 1952, Maresyev se graduó de la Escuela Superior del Partido. En 1956, obtuvo un doctorado en Historia, y comenzó a trabajar en el Comité de Veteranos de Guerra Soviética. Con el tiempo se convirtió en miembro del Soviet Supremo. Maresyev fue condecorado con la Orden de Lenin, la Orden de la Revolución de Octubre, la Orden de la Bandera Roja del Trabajo, Orden de la Estrella Roja y numerosas medallas.
 
En 1983 fue nombrado primer vicepresidente de la comisión. En este cargo lo desempeñó hasta su último día.

Maresyev se enteró de la existencia del libro de Polevoi, al escuchar una lectura del mismo transmitida por la radio. Buscó al autor y este le regaló un ejemplar de la obra, pero nunca llegó a leerla. No se consideraba un héroe y no se cansaba de decirles a los periodistas: “¡Soy una persona y no una leyenda!”.
Alekséi Maresyev confesaba que si volviera a nacer, volvería a ser piloto: “Los momentos más felices de mi vida están vinculados a los aviones. Cuando, después del hospital, vi las palabras ‘Apto para todos los tipos de aviación’ en mi historial médico, me sentí la persona más feliz del mundo”.

Justo una hora antes de la celebración oficial de su cumpleaños número 85, Alekséi murió de un ataque al corazón, el 19 de mayo de 2001.

Fue enterrado  en el cementerio Novodevichy, la llamada Ciudad de los Heroes en Moscu, donde el 23 de febrero de 2005 en una solemne ceremonia se inauguro un monumento en la tumba de este héroe.


Monumento a Maresyev en Kamishin



Portada y datos sobre la película de “Un Hombre de Verdad”



Título: Historia de un hombre de verdad

Fecha de lanzamiento: 1948

Género: Militar

Director: Alexander Stolper

Intérpretes: Pablo Kadochnikov ("Luna de Miel", "criminal de Estado"), Okhlopkov Nicolás, Lyudmila Tselikovskaya, Tamara Makarova, Merkur'ev Basilio, Leo Sverdlin, Liubov Sokolova.

Link de la película, subtitulada en esperanto (lenguaje auxiliar artificial, lengua auxiliar internacional, lengua planificada mas hablada hoy en día):



Bibliografía


http://en.wikipedia.org/wiki/Alexey_Maresyev


jueves, 9 de diciembre de 2010

Apariencias



“Es más fácil decir que te encuentras bien que tener que dar una larga explicación del por qué te encuentras mal”… debemos sentirnos que pertenecemos a un grupo social, consiente o inconscientemente nos vamos haciendo de apariencias, para agradarle a alguien, para mantener el control sobre algo o para mantener felices a nuestros padres o amigos, por ejemplo; vamos dejando que el mundo nos vaya imponiendo el cómo debemos comportarnos.

Hay personas que se hacen las duras para aparentar esa fortaleza que alguien les hizo ver alguna vez que debían tener para ser el pilar de una familia o para ser el líder de algún grupo; hay otros que les encanta llamar la atención, que aparentan ser así por que quieren contagiar en buena o mala manera a los demás con lo que traen dentro;  hay otros que se muestran indiferentes y dicen no aparentar nada, se enfocan en alguna actividad y van dejando que el tiempo siga su curso. 

Y qué cuando de repente a la directora de las porristas, tan estricta,  le es impuesto el adquirir un nuevo miembro del equipo para darle oportunidad a las personas que no tengan el común perfil de porrista a vivir la experiencia, ésta decide reclutar a una muchacha con síndrome de down, a simple vista podríamos pensar que trama algo hostil para demostrar que es necesario continuar con el perfil común, pero a simple vista no se puede juzgar nada porque puede resultar que esa directora  tiene un familiar con síndrome de down con el que es inspirada a darle la oportunidad a esta muchacha proyectando así el amor por su hermanita enferma. “Todo en este mundo tiene un porque, pero ¿por qué?” XD


Según las vivencias, lo que nos enseñan y lo que nos rodea es como se va formando nuestro carácter y criterio, esa es la “ética” con la que nos desenvolveremos… hay que rodearnos de gente positiva, de gente amable… toda persona tiene algo interesante, el reto es abrir esa capa de apariencias para descubrir lo bueno que nos puede aportar.

domingo, 21 de noviembre de 2010

¡Qué pequeño es el mundo!

A todos nos ha pasado alguna vez que conocemos a alguien, sobre todo en esta etapa de la universidad,  con el que empezamos a entablar una plática o una relación y resulta que tiene un amigo de un amigo que tiene otro amigo que es tu amigo. 

Es claro verlo en el tan famoso fenómeno de las redes sociales “FACEBOOK”… o alguna acción que te lleve a decir la tan escuchada frase “Qué pequeño es el mundo”…hace algunos años, cuando vivía en Tabasco, compramos un terreno para construir una casa, meses después conocí a una ahora muy buena amiga, Felicia. En una de las tantas reuniones caseras llegamos a mi casa y Felicia comentó “Este terreno es donde enterré a mis perritos de pequeña”, el terreno nos lo había vendido su papá y aplique el “¡Qué pequeño es el mundo!”


Pues bueno, como no se podía quedar atrás, existe una teoría matemática que intenta explicar esta conexión y dice “que una persona está conectada con otra por una cadena relativamente corta de intermediarios (unos 6)”
Cada número de conocidos crece exponencialmente con cada uno de los integrantes y solamente hacen falta unas cuantas personas para que ese grupo de conocidos englobe a la humanidad entera.  Está teoría fue demostrada por el psicólogo Stanley Milgram en donde al azar seleccionó a varias personas del medio oeste estadounidense para que enviaran cartas a un extraño situado en Massachusetts. Los remitentes conocían el nombre del destinatario, su ocupación y la localización aproximada. Se les indicó que enviaran el paquete a una persona que ellos conocieran directamente y que pensaran que fuera la que más probabilidades tendría, de todos sus amigos, de conocer directamente al destinatario. Esta persona tendía que hacer lo mismo y así sucesivamente hasta que el paquete fuera entregado personalmente a su destinatario final. Lo sorprendente es que la entrega de cada paquete solo llevo, en promedio, entre 5 y 7 intermediarios.


En fin que de esto se han hecho varios experimentos electrónicos y físicos, juegos, relaciones de los actores con Kevin Bacon =)… está muy interesante… pensar en que gracias a las comunicaciones y la globalización nos hemos vuelto a este grado de sociables.

Hoy que termine de ver la segunda temporada de la serie de Lost, en el material adicional, viene sobre esta conexión humana, y se puede apreciar a lo largo de cada uno de los capítulos que todos los personajes de la serie en algún momento de los flashbacks se toparon unos con otros.


un pequeño comercial de telefonia explicando los grados de separación =) --> 

Así es que no se le haga extraño que si en alguna próxima reunión a la que vayan haya alguien que tenga muchos amigos en común con ustedes  =)… no se dejen impresionar por cualquier cosa y “enchílense con algo que valga la pena, la costeña ¡Por Sabor!” =)


http://www.cadenaser.com/tecnologia/articulo/teoria-grados-separacion-queda-demostrada/csrcsrpor/20080805csrcsrtec_1/Tes

miércoles, 3 de noviembre de 2010

"Borrón y cuenta nueva"

Después de un misterioso y sangriento choque de avión 48 sobrevivientes se encuentran en una isla, en este momento ¿Qué más da lo que haya pasado en sus vidas antes, qué más da las pertenencias que hayan tenido, el dinero que hayan ahorrado, las cosas que hayan comprado, las personas que habían  conocido, las historias que habían construido? De aquí en adelante todo es borrón y cuenta nueva, al menos hasta nuevo aviso. 

Esto poniéndolo en palabras de la entrada anterior del blog “Libro la vida” es como decir que ahí no importa que en el libro se haya escrito con pluma, no habrá corrector que deje marcas, sería como si se arrancará una hoja de aquel libro, eso ¿Qué marca puede dejar?  tal vez si se arrancará del lugar que no es correcto, no se arranque la hoja por completo y quede el estrago, pero  tal vez encuentres la mitad del libro donde está la costura y se pueda arrancar la hoja de raíz, sin embargo  después de todo el autor siempre sabrá que ha arrancado una hoja de su historia.

Pero, ¿Qué podría ser tan malo como para que lo quieras borrar de esa manera? Por eso es mejor aplicar lo que dice el Dr. Miguel Ruiz en su libro “Los cuatro acuerdos conmigo mismo” se impecable con tus palabras, no te tomes nada personal,  no hagas suposiciones y siempre da lo máximo de ti. Si tienes tu conciencia tan clara como el agua, ¿Qué podría perturbarte? 

inspiración: "que buena serie la de" --> lost